PRIMERA PARTE
Mi bolsillo vibró.
-" quién es," gruñí mientras me secaba rápido las lagrimas.
- "Ah hola Riker qué pasa"
-"Mamá y papá están aquí, y los Jones también." Su respiración sonaba pesada.
-"¡¿Qué?!" Sentí como si intestinos se encogiesen. "¿¡por qué mierd*a le llamasteis?! No debían saber esto" Presioné frustrado mi mandíbula.
-"Ross era mi obligación, ¡__________(tn) y tú podéis estar en peligro!"
Restregué mi mano por mi cara.
-"¡Aquí la única que está en peligro es _________(tn)! Y ahora con nuestros padres pisándonos el cul*o no podré ir a buscarla" . Mi sangré hervía, lo último que necesitaba era a mi familia y a los padres de _______(tn) detrás nuestra. Ellos sólo complicarían las cosas. Llevándome el puño a la boca y clavando mis dientes en él para evitar gritarle a mi hermano cosas que no se merecía liberé algo de tensión pagándolo con una de las lámparas.
-"¿¡Qué ha sido ese ruido?! ¿Ross estás bien? ...¿Ross? ¿¡Ross!?"
-"Estoy perfectamente jod*er," resoplé. "Mira, sé que los has llamado por mi propio bien, pero la has cagado
-"Ross yo ----"
-"No, déjame terminar. Quiero que ahora me prestes mucha atención, vas a hacer todo lo que te diga,". No me respondió pero podía escuchar su respiración a través del teléfono. "Dile a los Jones que su hija está perfectamente, que está conmigo en------
-"¿¡La has encontrado?!, Oh dios eso es estup---
-"¡Cierra la maldita boca y déjame hablar!," suspiré irritado. "No, no la he encontrado todavía, y si les tengo a ellos pisándome los pies jamás la encontraré," Mordí mi labio inferior al pensar en no volver a verla nunca más. "Diles que ________(tn) se fue porque una amiga suya de su país había venido a California para pasar las vacaciones de Navidad y ella estaba tan emocionada de volver a verla que fue al hotel donde se hospedaba," Me quedé unos segundos en silencio para ver si Riker seguía mi historia, al oír un -ahá- proseguí "Se le hizo tarde a _________(tn) y ya no había taxis para volver a si que me llamó para que la recogiese, pero cuando estábamos de regreso nos pilló la nevada, a si que para evitar un accidente de coche por la cantidad de nieve que tenían las autopistas nos quedamos en un hostal de carretera." Pasaron unos segundos hasta que Riker habló.
-"Tío, tienes que dejar el mundo de la actuación. Hazte guionista de películas. Triunfarás más." Se escucharon unas risas a través del auricular.
Puse mis ojos en blanco. -"Déjate de estupideces, ¿has entendido el plan o tengo que volver a explicartelo?"
-"Lo he entendido, lo he entendido pero----
-"Bien, porque no tengo más tiempo para seguir hablando. Adiós" .Quitando el auricular de mi oreja iba a presionar el botón de colgar cuando unas voces sonaron a través de él.
-"¡¿Pero qué pasa si no me creen?!" Cada palabra que decía irradiaba inquietud y preocupación.
-"Oh no te preocupes, lo harán. Siempre y cuando hagas bien tu trabajo".
Fin de la llamada.
"Mierda" maldije en silencio. ¿Por qué diablos se le ocurrió a Riker la estúpida ida de llamar a nuestras familias? Voy a cumplir 19 malditos años en un par de semanas, no necesito a Riker actuando como hermano mayor. Ya no lo necesito.
Pasando mi mano por mi barbilla apreté los ojos angustiado. "Ahora esto si que se ha convertido en una jodi*da cuenta atrás". Empezé a bajar los escalones para volver al primer piso. "Toda mi familia está metida en este lio por mi culpa...," la voz interior de mi cabeza apareció, y estaba dispuesta a hundirme más de lo que ya estaba ."He tenido que mentir repugnantemente a las personas que me dieron la vida,".
Me senté en el último escalón escondiendo torpemente la cabeza entre mis manos "He mentido a los padres de ________(tn), haciéndoles creer que su inocente princesa estaba bien, ¡cuando es completamente falso!" mis puños golpearon con violencia mis piernas, hice caso omiso al repentino dolor .
"¿Y puede haber algo peor en todo esto?" Me levanté bruscamente, los extremos de mis ojos volvieron a pincharme, un enorme nudo se formó en mi garganta "Oh, por supuesta que la hay," una carcajada llena de odio me ennegreció los ojos, había llegado a mi limite. "¡LO PEOR ES QUE ME HE MENTIDO A MI MISMO!" y ese animal del que a veces dejo de ser dueño , escapó de su jaula. "¡POR PENSAR EN QUE PODÍA ENCONTRARLA!" Golpeando todo ante mi paso lo primero en destruirse fue un jarrón blanco con diseño oriental colocado en la mesa del salón. "¡POR PENSAR EN QUE PODRÍA RECUPERARLA!" Ignorando el espantoso dolor de mi mano lastimada, cogí una mordaza con las que se usa para mover la leña de la chimenea y me dejé llevar por el odio, la impotencia y la peligrosa ira "¡ME HE MENTIDO A MI MISMO POR PENSAR QUE PORFIN HABIA ENCONTRADO A LA PERSONA PERFECTA CON LA QUE PASAR EL RESTO DE MI JUVENTUD!" Los cuadros se estrellaban contra el suelo, los agujeros de las paredes dejaban ver el rojizo ladrillo, y cada segundo que pasaba una parte de mi alma se volvía negra como la noche. "Yo solo quiero que todo sea como antes...," mi sangre ardía, podía sentir la vena de mi frente bombear sangre a gran velocidad. "Quiero volver a la normalidad...," y sin poder aguantar más las lágrimas brotaron de mis ojos como una leve llovizna que pronto se convertiría en tormenta. Dejando caer el hierro de entre mis manos apoyé mi cabeza sobre la derruida pared y me deslicé lentamente hasta el suelo. "Todo está mal por mi culpa...pensaba que podría recuperarla yo sólo...." Negué con mi cabeza "menudo disparate, no soy un jodid*o policía...Y mucho menos un héroe ," Cerré los ojos y traté de calmarme "Yo y mi estúpido ego son los únicos que me han traído hasta aquí," lamí mi labio y eché un vistazo al destrozo que había echo en apenas 5 minutos . "Soy un mierd*a," apreté mi mandíbula y una lágrima se deslizó por mi rojiza mejilla. "Ya está, ya lo he admitido".
Cerré los ojos y solté un profundo suspiro. Deslizando mi mano por el bolsillo de mi pantalón saqué mi teléfono móvil y presioné la pantalla para que se iluminara y me mostrase la hora.
" 9:55 am" coloqué el iphone debajo de mi barbilla y deslicé el dedo índice por mi labio inferior "lo mejor será olvidarme de todo esto y volver a casa". Flexioné mis rodillas y me levanté del suelo. "Dejemos esto en manos de profesionales, y no de un niñato con complejo de héroe". Apartando los trozos de cristales con los pies crucé el salón para dirigirme a la puerta.
Una vibración me hizo parar. Aún con el teléfono en la mano, miré la pantalla para ver quien era. La sorpresa vino cuando vi que la pantalla no estaba encendida, no era mi teléfono al que estaban llamando.
Volteando rápidamente mi cabeza, mis ojos empezaron a buscar desesperadamente de dónde venia ese sonido. Situándome en el centro de la habitación agudicé mi oído y me quedé paralizado unos segundos. Agachándome sobre mis piernas, allí lo encontré, un teléfono móvil moviéndose en silencio sobre el suelo . Estirando el brazo para sacarlo de debajo del sofá no dudé en contestar de inmediato.
Apretando la tecla verde sin apenas tener tiempo a decir nada, una voz me erizó los bellos del cuerpo.
"Como no os deis prisa el tren dejará vuestros cul*os en tierra," ¿Por qué tengo la maldita impresión de que esa voz me es familiar?. "El próximo saldrá a las 11:45 con destino a México"
¿De qué diablos hablaba?
"Cuando crucéis la aduana ya no tendréis problemas con la muchacha" un fría y repugnante carcajada sonó a través del auricular "me he encargado personalmente de eso"
Ahora lo entendía todo, querían llevarse a ________(tn) fuera del estado norteamericano de California para poder hacer lo que quieran con ella sin que la policía pudiese intervenir, y qué mejor lugar que México.
Un nudo apareció nuevamente en mi garganta haciendo que mi respiración se complicara. Querían sacar a mi novia del país, y si lo consiguen, jamás volvería a saber de ella.
"Pero Snake tú mismo sabes cómo va este negocio" Pude escuchar a través del teléfono como lo separa unos segundos de su boca para posar un cigarro entre sus labios y prender el mechero. "Me he dejado las pelotas en este maldito trabajo tuyo, la policía me conoce mejor que mi madre y ha estado olfateandome el cul*o todo este tiempo, he tenido que apartar mis otros negocios por este, a si que...," dio una calada al cigarrillo y expulsó el cancerígeno humo. "Quiero cien de los grandes"
¿A si que eso es lo que vale la vida de mi novia? ¿Cien mil jodido*s dólares? La bilis subió por mi garganta amenazando con salir. Retuve el impulso de vomitar.
"Te estaré esperando con mi dinero en la estación de Urban Street, andén número 7" Saqué apresuradamente mi teléfono y apunté todo. "No me falles Snake, no quiero repetir lo de la última vez" Su podrida risa volvía a crearme arcadas "Todavía tengo tus súplicas de que no te arranque más dientes guardadas en mi cerebro."
Y una serie de cortos pitidos finalizaron la llamada.
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NARRA ROCKY
Ya era de de día, pero todos seguíamos en nuestros dormitorios, salvo Jazzy, que me pidió por favor quedarse en mi habitación para dormir juntos, me dijo que lo que más necesitaba en aquellos momentos era mi consuelo. No me negué, ya que yo también la necesitaba a ella.
Nadie entendía nada. Cuando nuestros padres y la familia Jones se presentaron en la casa de invierno de los abuelos de Kevin nos acribillaron a preguntas sobre el por qué les habíamos rogado que viniesen. Cuando Rydel se dispuso a contarles todos Riker apareció en el salón con su teléfono móvil en la mano y con una expresión en su rostro totalmente cambiada.
No supe lo que pasaba hasta que Riker comenzó a contarles unas historia de que ________(tn) había ido a visitar a una amiga de su país, con tan mala suerte que le pilló la tormenta de nieve y Ross fue en su busca. A medida que Riker mostraba sus dotes de actor entendí que debíamos seguirle la corriente, a si que les pedí a todos a través de un lenguaje de miradas que no abrieran la boca, que dejaran que nuestros padres se creyesen todo, esto debía de ser un plan de Ross.
Y efectivamente así era, cuando los Jones y nuestros padres se fueron a dormir Riker nos contó lo que había sucedido y nos pidió de actuásemos con normalidad, cosa que fue muy difícil para Rydel y Sam, a nadie le gusta saber que su hermano y hermana estaban en peligro, pero al final lo consiguieron.
Escuchaba a mi madre y a Elizabeth en la cocina, estaban preparándonos el desayuno. Sus risas y anécdotas vergonzosas de algunos de nosotros me produjeron un cosquilleo en el estómago, no sabía si era un toque de felicidad al oirles tan feliz como de costumbre, o una punzada de tristeza al pensar en que no tenían ni idea de dónde se encontraban sus hijos realmente.
Aunque, lo cierto es, que ninguno de nosotros sabía qué estaba pasando en estos momentos.
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NARRADOR OMNISCIENTE
Metiendo la llave, Ross encendió el motor del coche. La última gota que tenía de esperanza se le había iluminado y decidió ir a buscar a _________(tn) a aquella estación, cueste lo que cuesta. No iba a permitir que se la llevasen una tercera vez, y mucho menos si es para siempre. Antes muerto.
Ya era de día, pero una repentina nube negra de gran tamaño impidió la llegada de cualquier rayo solar, amenazando con caer un segundo diluvio universal. Con las luces delanteras encendidas, el Cadillac de Ross iluminó por última vez la puerta de aquella casa.
Abrochándose el cinturón se apresuró a apretar el acelerador, pero sus oídos oyeron algo que le dejó inmóvil
"Arriba las manos"
Con las manos en el volante, Ross alzó la vista hacia el retrovisor y su pequeña llama de esperanza desapareció al ver un coche de policía estacionado detrás de él. Cuando puso la vista al frente se encontró con la mirada de un agente que sostenía una pistola cargada en dirección hacia la frente de Ross.
Sin poder huir Ross levantó sus brazos y puso lentamente sus manos tras su cabeza, sin quitar el contacto visual con el polícia. Éste se acercó rápidamente a la puerta y, agarrando a Ross por el cabello lo sacó del coche.
"Queda acusado por conducción temeraria, desacato a la autoridad e intrusión en un domicilio privado," Una vez esposado siguió con su discurso. "Tiene derecho a permanecer en silencio, tiene derecho a hablar con su abogado, si en su caso no dispone de uno se le asignará uno de oficio"
Empujándole contra el capó del vehículo policial, cacheó los bolsillos de Ross "tiene derecho a ser juzgado en el condado de California," Abriendo la puerta de pasajeros empujó a Ross hacia el interior. Su ronca y alterada voz era la protagonista en aquellos momentos "Tiene derecho a un testigo a su favor que no sea familiar. Tiene dere-----
Un segundo policía de origen afroamericano con una cicatriz en mitad de una de sus cejas que le impedía que le creciese bello en aquella zona, se acercó hasta el otro agente.
-"¿Agente Johnson, le ha encontrado algo?"
-"No, va limpio"
-"¿Se ha asegurado de que es él?"
-"No podría olvidarme de este bonito Cadillac en la vida. El cabr*ón tiene dinero, y parece que le gusta quemar rueda".
Entonces Ross lo entendió todo. Ese fue el policía al que dio esquinazo tiempo atrás, antes de parar en el Bill's house.
-"Yo sí encontré algo" El agente afroamericano sacó de su bolsillo una bolsita de plástico con una bala dentro y se la entregó. "En la casa hay un cuerpo con un disparo en la cabeza," .El otro policía abrió eufórico los ojos "Pero la sangre es de hace 12 horas, ya estaba muerto cuando el chico entró en la casa".
-"Vaya, 3 de 4, llega a ser tuya esta bala," Zarandeó la bolsita "y no vuelves a ver la luz del sol" una repulsiva sonrisa de burla se le dibujó en el rostro, haciendo que la paciencia de Ross estallara.
"Cierra tu maldita boca hijo de put*a" arrugó la parte superior de su nariz "os estáis equivocando, no soy yo a quien tenéis que detener," Y sin esperarlo, Johnson restregó furioso su mano por su cara para limpiarse el escupitajo que Ross acababa de echarle.
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10:43 am
"¡DEJARME SALIR DE AQUÍ, VOSOTROS NO LO ENTENDEIS!" Las manos de Ross golpeaban los frios y oxidados barrotes.
El agente Johnson presionó los dedos de Ross contra las rejas, haciendo una mueca de dolor "No hasta que nos digas por qué huías de la policía y qué demonios hacías en esa casa" sus dientes estaban tan apretados que pronto se rompería alguno.
Ross debía tener cuidado, Steven le dijo que los Cuervos tienen comprados a muchos cuerpos de policía, si en aquel momento estaba tratando con un policía corrupto sobornado por Snake las cosas se pondrían más en su contra, y ya no podía perder el tiempo. No podía dar un paso atrás.
"Antes preferiría tener que besar tu cul*o," escupía veneno por su boca. "Oh, entonces eso será pronto, querrás besar mi culo y más partes de mi cuerpo rogándome que te saque de esta jaula. Porque hasta entonces..." Con un movimiento rápido agarró la camiseta de Ross y lo pegó contra las rejas "estarás encerrado en este calabozo, hasta el día de tu muerte" aquellas palabras en forma de susurro helaron la sangre de Ross. "Te estás equivocando Johnson...dios no sabes cuánto te estás equivocando," una media sonrisa se dibujó en el rostro de Ross "antes de que ese reloj," señaló a un reloj blanco de pared que tenían colgado en la comisaría y marcaba las 10:43 am "marque las 12:00, yo estaré fuera de este infierno, te lo juro por el que está ahí arriba. Tú no sabes quien soy, y lo que puedo llegar a hacer"
Las arrugas de la camiseta de Ross bajo el puño del agente desaparecieron. "No jures en vano maldito bastardo. Y créeme, he tratado con gente como tú, oh y tanto que lo he echo," Sin darle tiempo a que Ross pudiese cubrirse la cara un escupitajo cayó en su barbilla "Sí sé quién eres, un maldito adolescente con las hormonas revolucionadas buscando un poco de atención"
Una sonora carcajada del interior de la garganta de Ross interrumpió a Johnson "estás tan jodidamente equivocado man"
"Tú eres el que no sabe quien soy yo. Te crees el héroe de la propia película que te has montado en tu estúpida cabeza de adolescente. Te crees que con ese comportamiento de superioridad te vas a comer el mundo...y lo único que te vas a comer es mi mierd*a" Dándole la espalda se dirigió hacia su despacho "Aquí yo soy el que manda. No tú. Lynch".
NARRA ROSS
¡Jod*er! ¿¡Por qué todo se tiene que complicar?! Maldita sea....golpeé débilmente las rejas, había perdido demasiada sangre antes, y mis fuerzas comenzaban a flaquear. Me senté en el mugriento banco de madera y apoyé mi cabeza en la húmeda pared.
Aquel lugar era horrible, estaba encerrado en un cuartucho de apenas 3metros de ancho y 3'5 de largo. Ni siquiera había ventanas, una pequeña bombilla tintineante amenazando con apagarse era mi única iluminación. Hacía frío, la húmeda calaba mis huesos y la peste me taponaba las fosas nasales. Había un lavadero de manos, pero estoy seguro que si mis manos tocaban aquella cosa acabarían por pudrirse de la mierd*a que tenía. Un cubo de plástico era mi retrete y ver a los policías conversando, riendo y bebiendo tequila en frente de mi celda me desgarraba por dentro. Si un simple calabozo de una comarca perdida entre las montañas era tan horrible, no quería ni imaginarme como sería la verdadera cárcel.
"No lograrás nada si te quedas aquí quieto con los brazos cruzado" las voces de mi interior volvieron a despertar.
"¿y qué hago joder? Estoy atrapado en esta jaula, 4 policías están sentados observándome. No tengo escapatoria".
"¿En serio estás abandonando? ¿Después de todo lo que has hecho y arriesgado? Eres un cobarde -somos, unos cobardes."
"Nunca he dicho que me haya dado por vencido, sólo que ya no puedo hacer nada, ¡mira a tu alrededor jod*er! ¿Acaso ves algún modo de salir?"
"Estás hablando con tu propio cerebro imbécil, claro que hay una forma. Sólo tienes que pensar, y actuar."
El ruido interno cesó. Volvía a estar solo, aunque técnicamente siempre lo he estado. Tardé unos minutos en comprender y analizar todo, hasta que por fin, algo en mi, volvió a cobrar vida.
"¡Agente Johnson!" Grité. "De acuerdo, hablaré" vi como su cabeza se fue levantando lentamente y sus ojos se apartaron de una revista de desnudos para posarla en mis oscuros irises.
"Vaya, vaya, vaya," cogió unas llaves y las comenzó a girar en su dedo índice "Parece que el pequeño bastardo ha entrado en razón", se iba aproximando poco a poco hacia donde yo estaba, me lamí los labios, no podía fallar. "Me alegra saber que has dejado de jugar a los superhéroes" una sonrisa burlesca mostró sus torcidos dientes "escúpelo todo" dijo serio.
"He dicho que hablaría" metí mis manos en mis bolsillos "pero no contigo, tu aliento apesta" ahora era yo quien sonreía "estoy dispuesto ha hablar si es con aquel tipo de allí", señalé al policía afroamericano, éste estaba mojando un trozo de rosquilla en su café cuando capté su atención.
"Agente Williams" le hizo una señal para que viniera hacia nosotros. "Haz que confiese todo".
Sin quitarme el contacto visual metió la llave en la cerradura y la giró, provocando un estruendo al abrirse rápidamente la puerta de la celda.
<<Esta era mi oportunidad>>
Cuando Johnson giró sobre sus talones para volver a su despacho, me abalancé como una bestia sobre el agente Williams, forcejeando cual tigre y ciervo conseguí clavar mis puños en su estómago, y cuando su cabeza bajó ante el espantoso dolor la cogí entre mis manos y la golpeé con mi rodilla.
Agarrando el arma de su cinturón lo abrazé por el cuello y me dirigí hacia la salida.
"¡Me largo de aquí!" Comenzé a sudar, la sangre me ardía, era preso de la adrenalina. Todos los de la sala sacaron sus armas con velocidad y apuntaron a mi cabeza.
"¡Maldito loco!" El rostro descompuesto del agente Johnson hablaba por si solo. "¡Suelta esa pistola!" Trató de abalanzarse sobre mi, yo retrocedí deprisa y presioné más fuerte la boca de la pistola contra la sien de Williams.
"Te dije que saldría de aquí Jarred" así se llamaba el agente Johnson, lo leí en su número de placa. Reí ante la cómica e inesperada situación. "¡UN PASO MÁS Y APRIETO EL JODID*O GATILLO!" Me tensé de repente al ver como Jarred y otro más trataron de acercarse.
"Vamos Lynch, no serias capaz de matar a una maldita mariposa" su voz parecía tranquila, como que tenía todo controlado, pero su brazo extendido apuntando a mi cabeza y el sudor de su frente decían lo contrario. "Ahora baja el arma y deja que hablemos civilizadamente"
"No" escupí ingrato "ahora lo que vamos a hacer es que me vais a dejar ir, me volveré a subir en mi coche, que por cierto, espero que el inútil de tu compañero no me lo haya rayado al venir aquí" hice una mueca burlona con la boca "e iré a parar un maldito tren con destino a México en el que subirán a mi novia, y pronto esta historia de mierd*a acabará".
"¿Y si no lo hacemos?"
"La cabeza de este hombre volará en mil pedazos. Dios sabe que lo haré." Mi ira cada vez era mas fuerte, mi respiración era entrecortada y el tiempo seguía corriendo.
"Estás mintiendo, es un farol" se atrevió a decir.
Y fue entonces cuando supe que ya no era dueño de mis actos. Algo en mi había arrojado mi conciencia y se había apoderado de mi ser. Con la adrenalina por las nubes y mi corazón bombeando toneladas de sangre, quité el seguro de la pistola, enmudeciendo el lugar con un simple <<click>> y con el dedo índice apoyado en el gatillo, me preparé para lo peor, pero única solución.
"¡ALTO! ¡DE ACUERDO TÚ GANAS!" Gritó un agente situado detrás de Johnson "¡te dejaremos marchar!" Levantó la mano con la que no sujetaba el arma "pero suelta la pistola".
Para ser un profesional en este eterno su voz temblaba como un jodid*o flan. Reí para mis adentros.
"Las llames de Luna", ordené. todos mis objetos preciados tenían nombre femenino, qué le voy a hacer, me encantan las mujeres, "ya". Con un juego de manos Johnson sacó del bolsillo las llaves de mi Cadillac y me las lanzó hacia el suelo, pero con un movimiento rápido las atrapé al vuelo.
Metiendo la pistola por mi cinturón, con una mano sujetaba las llaves y con la otra abrí la puerta de la comisaria. Una corriente de aire gélido me abofeteó en la cara despeinando mi cabello.
"Escucha con atención Lynch," Giré mi cabeza a la mitad, quedando de perfil. "Esta vez te has librado, pero iré a por ti y te encontraré, dios sabe que lo haré" Mi mandíbula se tensó "y no tendrás más oportunidades de escapar".
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Pisando con fuerza el acelerador y moviendo la palanca de cambios, tecleé rápidamente en el navegador la estación de Urban Street y conduje cual alma que lleva el diablo. No tenía tiempo que perder.
Sólo me quedaban 35 minutos.
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NARRADOR OMNISCIENTE
"¿Y ahora qué hacemos, jefe Johnson?" decía el joven afroamericano sujetando su cuello.
Pasando un dedo por sus labios agrietados dejó escapar una media sonrisa "¿No dijo que tenía que ir a la estación para parar un tren con destino a México?", era una pregunta retórica, no dio tiempo a que le respondieran, "el muy inútil ha cavado un hoyo para su propia tumba".
"¡Clarks!" Se levantó decidido "llama a todas las comisarías de la comarca, quiero 3 patrullas en todas las estaciones del estado de California" Agarró las llaves de un coche policial "Le dije a ese Lynch que el que mandaba aquí, soy yo".
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¡¡SIGUE EN LA SIGUIENTE ENTRADA!! HE TENIDO QUE CORTARLA PORQUE SINO NO ME DEJABA SUBIRLO.
Me encantaaa! *-*
ResponderEliminarme encanta es excelente. Siguela xfavor
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